Un día frío como cualquier otro a excepción de que estábamos en mayo del año 2008. Un grupo de jóvenes universitarios protestaba en las afueras del Gran Colisionador de Hadrones localizado en Ginebra, Suiza. No era para menos, la comunidad científica estaba a punto de echar a andar un colisionador de iones capaz de crear un hoyo negro dentro de la tierra o de catalizar la transición a un estado de vacío cuántico. Todos los escenarios imaginables se limitaban a desastres capaces de destruir la tierra o el universo como lo conocemos ahora.
Alejandro e Issa estaban entusiasmados por la idea de poder encontrar la partícula másica conocida como el bosón de Higgs o la partícula de Dios. Con ella podríamos explicar el Big Bang y el nacimiento de la materia, repetían cada vez que se hablaba del tema. Hector y Regina, por otra parte, estaban recelosos acerca de si realmente podrían controlar eventos con los que jamás se había experimentado antes. Rafael e Irma simplemente buscaban viajar, pasársela bien y divertirse.
Alice Couldron, jefa en turno de los experimentos, salió del edificio para platicar con los manifestantes y así poder calmar sus bríos antes de que escalará la violencia.
- Todo está bajo control, decía Alice, estamos aún ensayando y realizando todo tipo de pruebas para evitar cualquier desastre. En este mismo instante estamos realizando una de las pruebas más importantes, por lo que les pedimos que desalojen el área por su seguridad. Si se..
De repente piedras volando por doquier. Había desaparecido el edificio, sólo quedaba un hoyo enorme a través del cual se podía entrever el inicio de un largo túnel.
- ¿Regina?, ¿Regina estás bien?, gritaba Héctor, ¡ayuda, rápido!
- Estoy bien, decía Regina casi murmurando, mejor ve a ayudar a alguien más.
- Yo estoy bien, decía Issa, sólo un poco adolorida. Yo voy a buscar a Rafa e Irma, ¿Dónde está Alejandro?
Mientras tanto Héctor retiraba la mayor cantidad de piedras que podía con sus dos manos tratando de sacar a personas de los escombros esperando que no fuera ninguno de ellos alguno de sus amigos, y si lo era, que al menos tuviera tiempo de salvarlo.
- Aquí estoy, ¿qué fue lo que pasó?, preguntaba Alejandro mientras se retiraba algunos escombros de su cuerpo.
- Parece que no lo tenían en control, después de todo, contestó Héctor.
- Ya encontré a Rafa e Irma, están bien, gritó Issa desde algún lugar a unos metros de dónde se encontraban todos.
- ¡Ayuda, ayuda!, gritaba una voz en la lejanía que no podían identificar, parecía venir de la boca del túnel.
- Voy a ir a ver quién es, dijo Héctor, ustedes aléjense lo más que puedan, nos vemos en la avenida principal.
- Yo voy contigo, dijo Alejandro que ya se había repuesto por completo.
Gritaban a la voz perdida para poder dar con ella, pero después de varios gritos no la volvieron a escuchar. Hasta que...
- Mira, Héctor, lo encontré, gritó Alejandro mientras retiraba unos anaqueles de una persona en bata blanca.
- ¡El agujero negro!, ¡El falso vacío!, es el fin del mundo, susurraba el hombre en bata.
- Tranquilo, decía Héctor, lo vamos a sacar de aquí y podrá explicar con calma qué fue lo que pasó.
- No hay tiempo... fue la partícula de Dios, se salió de control. Aún está dentro del tunel, tienen que detener la reacción antes de que destruya toda los contenedores y logre escapar, antes de que destruya toda la materia.
Inexplicablemente, Alejandro soltó al hombre en bata lo que causó que se pegara en la cabeza quedando nuevamente inconsciente.
- ¿Por qué lo dejaste caer?, le preguntó Héctor a Alejandro.
- No sabe lo que dice, a él no le interesa conocer la verdad, el origen del universo, decía Alejandro.
- ¿De qué hablas? , ¿no ves que hay gente muriendo?, le reclamó Héctor.
Alejandro dejó el cuerpo del hombre en bata caer y se retiró. Mientras tanto Héctor trató de arrastrar al hombre él sólo sin lograrlo con mucho éxito. Hasta que Regina, Rafael, Irma e Issa llegaron a ayudarlo.
- Creí haberles dicho que se fueran, dijo Héctor.
- No podíamos dejarlos aquí solos, dijo Regina, ¿y Alejandro?, ¿qué fue lo que pasó?
- No sé, desapareció, contestó Héctor.
- ¿Y qué fue lo que pasó?, preguntó Irma.
- El hombre que lo sabía está inconsciente, contestó Héctor, lo único que dijo fue debíamos detener la reacción de la partícula de Dios, antes de que destruyera el mundo.
Todos se quedaron en silencio.
Laura Daniela Padilla 13M
Minutos después, la intriga del paradero de Alejandro fue mayor, sobre todo
por parte de Regina, quién se había percatado... -
fradest (421)
(readers: 75, score: 0, max length: 14, underlying passages: 14)
Genres:
Without Genre
continuacion
Todos se quedaron en silencio.
Hasta que de súbito se percibió la presencia de Alejandro con una expresión desconocida... -
migcruz (15)
(readers: 72, score: 0, max length: 17, underlying passages: 21)
Genres:
Without Genre
Julio César González 13 L
Finalmente el silencio fue interrumpido por Regina, que no aguantó la presión que se estaba generando en la atmósfera.
“Pero... -
Julscesar (10)
(readers: 58, score: 0, max length: 13, underlying passages: 15)
Genres:
Science Fiction
Alejandro sabìa muy bien que nadie màs se interesaba por esto tanto como èl. Por eso, aun con el peligro al que se exponìa... -
saaby (10)
(readers: 6, score: 0, max length: 1, underlying passages: 1)
Genres:
Without Genre
This passage has been read by 193 users and has scored 3 points
Genres: Science Fiction
Previous passages: 0
Created on: 8/9/07 2:34 AM
Comments: 1
Correct errors
About the story
This work is licensed under a Creative Commons License.