... nada.- contestó Issa.
-Ni lo haremos- dijo Regina- ¿ya vieron quién está ahí?
Finalmente entraron. Irma temblaba al mismo tiempo que sostenía la mano de Rafa. Todos empezaron a sentir mucho frío, todo parecía tan irreal. Caminaban dentro del hoyo negro observando la partícula que cada vez se veía más cercana.
-¿Qué estamos haciendo? ¡Quiero regresar! -gritó Irma.
Pero en ese momento todos sintieron cómo el hoyo los empezaba a succionar.
- ¡Ahhhh! -gritaban todos, y de pronto todo fue silencio...
Regina fue la primera en abrir los ojos. Yacía en el suelo y lo primero que sintió fue lo frío de las losetas blancas.
-¿Dónde estoy? - Se preguntó mientras se levantaba con un gran dolor de cabeza, y de pronto se dio cuenta de que todos sus amigos estaban acostados en el piso, al parecer inconscientes.
- ¡Rafa! ¡Irma! ¡Héctor! ¡Issa! –gritaba a todos mientras se acercaba a cada uno de ellos para comprobar que siguieran vivos.
- ¿Qué pasa Regina? – contestó Rafa mientras todos se iban despertando poco a poco.
- Sí, ¿qué sucede, Regina? ¿Por qué gritas? Me duele mucho la cabeza. – reclamó Issa.
- ¡Amigos! ¡Qué bueno que todos están bien, qué bueno que estemos vivos! ¿No recuerdan lo que pasó? ¡El ruido, la destrucción, el hoyo negro, la partícula de Dios!
- Lo recordamos – respondieron los cuatro al mismo tiempo.
- ¿Pero dónde estamos? ¿Qué día es hoy? – preguntó Irma
Todos miraron a su alrededor y se dieron cuenta que estaban en un lugar completamente distinto al caótico laboratorio en el que habían entrado al hoyo negro. Ahora todos estaban en una habitación de paredes y piso blanco donde no había ningún mueble y sólo existía una pequeña ventana que daba a la calle. Pensaron que tenían que salir de aquella habitación para averiguar en dónde se encontraban y qué estaba sucediendo. Así que salieron y bajaron unas escaleras de madera. Llegaron a la sala de la casa en la que sólo había un sillón individual, un periódico abandonado en éste y un televisor apagado.
- ¡Miren el encabezado de este periódico! –dijo Héctor a los demás- “Desaparece laboratorio en un segundo” – y continuó leyendo- La población se encuentra aterrorizada. Nadie sabe que sucedió al interior de los laboratorios del Gran Colisionador de Hadrones. Los jóvenes universitarios que se encontraban protestando explicaron que se escuchó un gran estruendo y que de repente todo desapareció. Nadie sabe que pasó con los científicos y visitantes que se encontraban al interior, pero peor aún, nadie sabe que ha pasado con la partícula de Dios. Se cree que uno de los involucrados en el proyecto era el joven Alejandro Fonseca. Se dice que él era una pieza esencial para la realización completa del proyecto. También se dice que había invitado a sus amigos a una demostración. Los padres de los jóvenes Héctor, Rafa, Irma, Issa y Regina los han reportado como desaparecidos.
- ¡Tenemos que salir de aquí! - gritó Regina.
Todos corrieron hacia la puerta, Rafa la abrió y de pronto todos se quedaron atónitos cuando vieron a mucha gente gritando en las calles, corriendo, en pánico total. Escuchaban gritos de hombres y mujeres que exclamaba “¡Este es el fin! ¡Todo va a terminar! ¡Hay que rezar! ¡Vamos a morir!”.
Regina se volvió a Héctor quién todavía tenía el periódico.
-¿Qué fecha tiene el periódico, Héctor?
Héctor no lo podía creer.
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Created on: 9/19/07 5:57 AM
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